Prefacio de “Camino al Progreso”, por Antonio Saldías González (Don Antonio de Petrel)

Prefacio de “Camino al Progreso”, por Antonio Saldías González (Don Antonio de Petrel)

Desde la publicación del libro Pichilemu: mis fuentes de información va un cuarto de siglo, y en el transcurso hemos recibido con mucho agrado una saga importante, una treintena de obras, cuya temática y género diverso tienen como un eje, en torno a nuestra comunidad. Todo un privilegio, tanto más, cuanto la mayoría de esas producciones son autoediciones, independientes, con escaso, mezquino o ausencia absoluta de apoyo de quienes, se supone, debieran promover la gestión de proyectos culturales, entre otras cosas.

El gran mérito, es entero de los autores, cuya dedicación para crear, investigar y difundir sus trabajos, acaso no tiene comparación. Mucha pasión, esfuerzo y perseverancia dispuesta para que sus críos vean la luz. En algunas de las líneas de aquel libro mencionado al comienzo, exhortaba, sobre todo a los jóvenes, a asumir el desafío de conocer y mostrar nuestro potente acervo local, “que alguien más nos acompañe”, objetivo cumplido con satisfacción, puesto que creo que algo de estímulo ha provocado ese primer impreso, más aún, si el libro de hoy, disponible para ustedes, contiene esta nota, la que me han confiado y brindo con el deseo que constituya un aporte al valioso trabajo del joven cientista social, que es Diego Grez-Cañete. El autor se encuentra involucrado en un proceso de formación especial, multidisciplinario, en que la praxis, el terreno le entrega conocimiento e instrumentos para comprender la realidad, además de la academia; se forja como un profesional de nuevo cuño. Los títulos clásicos, per se, son muchas veces precarios; “las obras son amores…”.

Vital su intervención en el fenómeno “puntillazos”, cuestión que ha permitido reorientar la forma de enfrentarlo, un abordaje más a la raíz. Por cierto, no me refiero a la policía en bici. Dotado de un estilo asertivo y directo, se ha granjeado muchos seguidores y algunos enconados detractores, los que de forma artera buscan amedrentarlo. Más, él goza de una elevada credibilidad y consciente de esa responsabilidad establece un acercamiento fidedigno con los hechos. Posee grandes habilidades en el manejo de redes sociales y con Memoria Pichilemina, abre un sitio de interés para millares de visitas. En la actualidad mantiene presencia en la web con el periódico virtual El Marino, rememorando una publicación local, del primer cuarto del siglo veinte.

El plan original del autor, comprendía dar cabida en calidad de coautor a don Carlos Rojas Pavez, en razón de ser uno de los primeros personajes locales que registraron los hechos de la comuna e indagó antecedentes históricos generales vinculados a nuestro terruño.

En su calidad de secretario municipal, cofundador del periódico Pichilemu, tuvo acceso a las fuentes primarias del quehacer comunal de las que extractó actas y decretos y otras informaciones relevantes, y la vida misma institucional, por largos años. Sus notas estuvieron en las manos de Diego Grez-C. y trabajó con ellas, pudo contrastarlas con documentos originales en la misma municipalidad, en el Archivo Nacional, publicaciones de actas en periódicos locales, provinciales y testimonios de algunos actores.

Crónicas de Pichilemu pretende rendir un tributo póstumo al autor de aquellas notas. Dado que la mayor cantidad de información es pública y existente en otros fondos conservadores, accesibles, ha sido posible formular y dar curso a una nueva obra, Camino al Progreso. Él no se detiene, de eso quiere dar cuenta Grez-Cañete. La historia municipal, sus administradores, “algunos con más acierto que otros. Pero, al fin y al cabo, buscando el progreso local”.

Cosa de énfasis, recursos, prioridades, de trascendencia. Y como no, construir institucionalidad en un vasto territorio, grandes distancias y pobladores con un interés fijo en segregarse. No obstante fueron capaces de articularse organizacionalmente y atinar a las demandas fundamentales; desarrollo de obras de conectividad y creación de varias escuelas.

No se paralizaron por la escasez de recursos, financiamiento, de la disputa pequeña, la queja, la desidia, el oportunismo. Al contrario, nos han legado un constructo vigoroso, el que ustedes pueden conocer y juzgar paso a paso, con objetividad. “Así como clarificar algunos mitos y mentiras que se han generado en torno a la corporación municipal”.

Los hombres que dieron cuerpo a esta comunidad tan particular, quizá no todos, nos los presentan en una galería de semblanzas, con sus aciertos y grandezas y a veces no tanto, actuando, en “lo local es el lugar en donde acontece el proceso de conformación de la identidad, en donde los individuos se particularizan dentro de una diversidad que los une”.

Nosotros debemos tener la capacidad de distinguirlos y ésta es una contribución a ello.

Don Antonio de Petrel
(Antonio Saldías González)
Febrero de 2016