Hola, mi nombre es Diego. Nací en la tarde del 4 de octubre de 1994 en el hospital de Santa Cruz. Mis padres son Mario, funcionario del municipio de Pichilemu, y Carmen, quien ha participado de forma destacada en numerosas organizaciones sociales como la Cruz Roja. Ambos pertenecen a familias de la Colchagua rural, específicamente de lugares como Isla de Yáquil, La Lajuela y La Candelaria. Junto a mis padres y mis hermanas, mis primeros años los viví entre Pichilemu y Santa Cruz.

Educación
En la escuela rural de Barreales, de esa ciudad, completé mi enseñanza básica en 2008. Al año siguiente ingresé al Liceo Santa Cruz, donde comencé mi enseñanza media, que finalicé en el Colegio de la Preciosa Sangre de Pichilemu en 2012. Durante mi etapa escolar fui premiado por algunos de mis escritos: en 2011 recibí un reconocimiento del diario El Mercurio y “educarchile” por una columna de opinión denominada “¿Educación gratuita?”; y en 2012 mi cuento “Es un lindo día” fue galardonado en dos ocasiones, por la U. Gabriela Mistral y el Trinity School de Machalí, y la Universidad Andrés Bello y la Sociedad Chilena de Escritores.

Entre 2013 y 2015 fui estudiante de la Universidad de Chile: primero de administración pública y luego de historia. En mi primer año tuve el desafío de participar como asistente de investigación de tres académicos, entre ellos mi ex-profesora Sofía Schuster, para el paper “La dimensión ideológica de las políticas públicas en el Gobierno de Sebastián Piñera” (publicado en 2015 en la Revista Uruguaya de Ciencia Política). En septiembre de 2013 participé en el 7.° Congreso Latinoamericano de Ciencia Política ALACIP 2013, realizado en Bogotá, Colombia.

En Bogotá, Colombia, 2013

Medios de comunicación
Desde 2013, aunque recientemente de manera más esporádica, he colaborado con artículos sobre literatura, historia y política en algunos medios escritos, entre ellos El Cóndor de Santa Cruz, El Expreso de la Costa de Pichilemu y El Libertador de Rancagua. Durante el verano de 2015 conduje el programa “Música al Ritmo de las Noticias” a través de Radio Entreolas de Pichilemu.

El 30 de abril de 2013 fundé el sitio web “Memoria Pichilemina” con el objetivo de recopilar y difundir documentos históricos especialmente de Pichilemu. Sin embargo, entendí que podía aportar de mejor manera a la comunidad a través del periodismo: las provincias de Cardenal Caro y Colchagua no contaban con un medio de comunicación digital que proveyera información de manera rápida y confiable. Así, el 6 de octubre de 2014, nació el diario El Marino, cuyo eslogan es “Una voz libre e independiente”. Esta aventura, iniciada con mucho entusiasmo, ha rendido frutos. El diario se ha ganado la confianza de sus miles de asiduos lectores y me siento muy orgulloso de lo logrado. Las diferentes campañas iniciadas por el diario, entre ellas “No más puntillazos”, han sido exitosas. Y aunque esta labor no ha estado exenta de sinsabores, desde querellas hasta agresiones físicas, todo ha valido la pena.

Campaña “No más puntillazos”, 2014.

Libros
Tras reunir mucho material histórico sobre Pichilemu, y tras cientos de horas en archivos y bibliotecas, me pregunté: ¿por qué no hacer un libro? El resultado fueron los libros “Crónicas de Pichilemu” y “Camino al Progreso”, cuya redacción fue finalizada en febrero de 2016. Una tercera obra, “Provincia Cardenal Caro: institucionalidad y autoridades locales”, también concretada ese año.

Sin embargo, ante la absoluta falta de cooperación de la autoridad local, hubo de recurrirse a otras instancias para lograr que estos trabajos fuesen impresos y difundidos. Así, el Ministerio Secretaría General de Gobierno —a través del Fondo de Medios de Comunicación— proveyó financiamiento para estas publicaciones en 2016 y 2017.

Noviembre de 2016 – Junto al historiador local Antonio Saldías, presentando mi libro “Provincia Cardenal Caro”, en el centro cultural Agustín Ross de Pichilemu.

Dirigencia estudiantil y política
Integré el centro de alumnos del Colegio de la Preciosa Sangre durante dos años. En 2011 fui secretario y me correspondió, junto a otros compañeros, motivar la discusión sobre el movimiento estudiantil. Siendo el Colegio un establecimiento particular subvencionado, más aún vinculado a una congregación religiosa, fue totalmente inédito que se concretara un paro de actividades durante dos días, en agosto, culminado con una multitudinaria marcha por la educación. En 2012 me convertí en presidente del centro de alumnos, gracias al importante apoyo a las propuestas de nuestra lista. Con mi iniciativa se conformó la Federación de Estudiantes de Pichilemu aquel año.

Marcha por la Educación, Pichilemu, 25 de agosto de 2011

Por otro lado, inicié mi militancia en el Partido Socialista en septiembre de 2013. Tres años más tarde fui pre-candidato a concejal de la comuna de Pichilemu. Decidí no participar, más que nada, por desilusión, razón que me llevó a renunciar al partido en 2017.